martes, 27 de junio de 2017

LA LUCHA CONTRA LA TORTURA

Por Armando Maya Castro
La aplicación de electroshocks, uno de los métodos de tortura que actualmente es utilizado por diversas corporaciones policiacas, y hasta por la CIA (Foto: ABC) 

Este 26 de junio se cumplieron 30 años de la entrada en vigor de la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes. El artículo 1º de este importante documento define la tortura de la siguiente manera: 

“…todo acto por el cual se inflija intencionadamente a una persona dolores o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el fin de obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de castigarla por un acto que haya cometido, o se sospeche que ha cometido, o de intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, o por cualquier razón basada en cualquier tipo de discriminación, cuando dichos dolores o sufrimientos sean infligidos por un funcionario público u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o con su consentimiento o aquiescencia. No se considerarán torturas los dolores o sufrimientos que sean consecuencia únicamente de sanciones legítimas, o que sean inherentes o incidentales a éstas”.

La tortura que, según Amnistía Internacional (2014), se emplea en nuestro tiempo para "obtener confesiones o incriminar a otras personas", así como para “castigar, obtener dinero mediante extorsión, controlar, intimidad y humillar", es un mal que data de la más remota antigüedad. 
Estuvo presente en el sistema legal de Grecia y de Roma, donde “fue ejercida ampliamente contra los esclavos como forma diaria de obligarlos a obedecer y a temer a sus dueños”, refiere Pareja (2013).

En el Imperio Romano, señala Figueroa (2012), “la tortura estaba institucionalizada y las declaraciones de los esclavos obtenidas bajo tortura eran aceptadas judicialmente en el tribunal”. Al referirse a los castigos de ese periodo histórico, el autor antes mencionado apunta: "En materia de castigos existía la pena de muerte; la hoguera; la lapidación; la crucifixión; la furca; el devoramiento por animales; y las multas”.

Aristóteles consideraba la tortura en La Retórica “dentro de las 5 pruebas extrínsecas utilizables en los procesos legales: las leyes, la costumbre, los testigos, la tortura y los juramentos”, expone Alfredo Jadresic Vargas, quien trae a la memoria lo que Edward Peters escribía sobre el flagelo que nos ocupa: "...la cuestión del sadismo entre los torturadores es compleja. La institución de la tortura crea tantos sádicos como los que atrae."

Morris (1996) refiere que en la Edad Media "la tortura fue realmente legal. Era un medio autorizado para obtener confesiones en tiempos en que las confesiones, de súbito, cobraron importancia crucial". En más sobre la tortura que imperó en el medievo, Pareja (2013) afirma que este bárbaro y monstruoso mal “era parte del ritual común y corriente utilizado por la inquisición para obtener la 'confesión del hereje'. La Bula papal "Ad extirpanda" de Inocencio IV, expedida en 1252, justificó el uso de la tortura por parte de la Inquisición", contradiciendo los métodos de amor con que Cristo y sus apóstoles predicaron el Evangelio en el siglo I de nuestra era. 

“A partir del siglo XVIII la tortura comienza a perder su carácter legal, judicial y público y empiezan los procesos que tratarán de derogarla, al menos, en teoría”, nos dice Barros (2014), quien en seguida hace públicos los logros de los países que trabajaron decididamente en la erradicación de este penoso mal: “…fue prohibida en Austria (1776), en Suecia (1734), en Toscana (1786), en Francia (1789), en Hungría (1776), en Prusia (1754). Al inicio del siglo XIX había sido eliminada del procedimiento legal en prácticamente toda Europa Occidental".

A pesar de esos avances, y de las leyes que han sido creadas para abatir la tortura, los casos en la materia son una práctica cotidiana en nuestro país. La cifras que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) diera a conocer en el marco del Día Internacional de las Naciones Unidas en Apoyo de las Víctimas de la Tortura, conmemorado este lunes 26 de junio, dejan constancia de la gravedad del problema: En México, "del 2000 a mayo de 2017 el organismo ha recibido 417 quejas por tortura y ha emitido 100 recomendaciones, una de ellas por un caso de violaciones graves a derechos humanos; en 17 casos hubo desistimiento y en 47 se acumularon" (El Universal, 26 de junio de 2017).

Por la cantidad y gravedad de los casos de tortura en México, la CNDH pidió ayer “intensificar las acciones de prevención generando garantías de no repetición frente a estas lesivas violaciones a los derechos humanos”. El organismo encargado de la protección y defensa de los derechos humanos en México aprovechó el Día Internacional de las Naciones Unidas en Apoyo de las Víctimas de la Tortura para instar a las autoridades a “combatir la impunidad, sancionar a aquellos que conciben o autorizan cualquier forma de tortura o trato cruel, inhumano o degradante enfatizando que esta práctica es inaceptable” (Proceso, 26 de junio de 2017). 

Los mexicanos esperamos que el llamado de la CNDH, así como la publicación, este lunes, en el Diario Oficial de la Federación (DOF) de la Ley General para Prevenir, Investigar y Sancionar la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, logren debilitar significativamente el flagelo de la tortura en México. 


jueves, 22 de junio de 2017

IMÁGENES RELIGIOSAS EN EDIFICIOS PÚBLICOS

Por Armando Maya Castro

Misas e instalación de imágenes religiosas en los espacios públicos, una constante en Orizaba, Veracruz, un municipio donde el Estado laico se violenta con impunidad frecuentemente (Foto: El Mundo de Orizaba)

El Estado laico mexicano es objeto de diversas violaciones por parte de una clase política que no termina de aceptar que México es un país con diversidad religiosa, en el que, por mandato de ley, no se pueden instalar en los edificios públicos imágenes religiosas del catolicismo.

Y no se puede porque las instituciones públicas de nuestro país son frecuentadas no sólo por miembros de la Iglesia católica, sino por personas que, por profesar otras religiones, no se identifican con las imágenes de la iglesia mayoritaria, quien puede usarlas en sus propios espacios, mas no en los sitios donde convergen personas con distintas creencias religiosas.

Es posible que haya políticos que piensen que la solución salomónica a este tipo de problemas sería la creación de oficinas de gobierno exclusivas para evangélicos, judíos, musulmanes, ateos y demás religiosos, pues, existiendo tales dependencias, no tendrían necesidad de ir a las oficinas donde se exhiben las imágenes católicas, que ahora alternan con las de los héroes que nos dieron patria y libertad.

No necesitamos una solución con alta dosis de discriminación como esta, sino que las autoridades de gobierno se ciñan a los principios constitucionales de laicidad y separación del Estado y las iglesias, los cuales han sido quebrantados por muchos de los funcionarios públicos que juraron cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes que de ella emanan.

Cada que se produce una violación contra el Estado laico, como las que actualmente se presentan en Orizaba, Veracruz, y de las que enseguida les contaré, nos vemos en la necesidad de remitirnos al gran legado de Juárez, el estadista que promulgó en Veracruz las Leyes de Reforma (1855-1861), un conjunto de leyes que fueron elevadas a rango constitucional el 25 de septiembre de 1873, durante el régimen de Sebastián Lerdo de Tejada, mediante la Ley de Adiciones y Reformas de 25 septiembre de 1873, postulando, entre otros, el siguiente principio: “El Estado y la Iglesia son independientes entre sí. El congreso no puede dictar leyes, estableciendo o prohibiendo religión alguna” (Artículo 1).

A pesar de este principio histórico, plasmado en el artículo 130 constitucional, y no obstante que el artículo 40 de nuestra Carta Magna define a la República Mexicana como “laica”, las violaciones a la laicidad estatal se han convertido en México en el pan nuestro de cada día.

El caso que hoy preocupa, y por ello me ocupa, es el de Orizaba, un municipio veracruzano que se encuentra “violando el Estado laico y la Constitución mexicana al ceder un espacio público para la realización de actos de culto religioso como la celebración de una misa católica el domingo pasado” denunció Ángel Aburto Valencia, líder evangélico de esa región (El Mundo de Orizaba, 20 de junio de 2017).

El problema va más allá de las misas que se celebran en los inmuebles municipales, ya que el ayuntamiento orizabeño ha introducido imágenes de devoción católica en varios espacios públicos, situación que la próxima semana será llevada a la tribuna del Congreso local, indicó el diputado Rogelio Rodríguez García, quien lamentó el desconocimiento de la ley por parte de las autoridades municipales que cometen estas violaciones.

Libni Zuriel de la Cruz, estudiante de la carrera de Sociología de la Universidad Veracruzana, señala que al alcalde Diez Francos se le ha hecho común violentar las leyes en materia de laicidad, y explica el porqué de su señalamiento: “Fue durante su primera administración (2008-2010) que ‘puso el dedo en la llaga’ al instalar la estatua de San Miguel Arcángel en Los Arcos que limitan las ciudades de Orizaba y Rio Blanco, con cargo al erario público”. En su segunda administración (2014-2017), añade el también defensor del Estado laico, “ha inundado los espacios públicos de Orizaba de monumentos religiosos: la virgen de Guadalupe, en Plaza Bicentenario; la instalación de otra estatua de San Miguel Arcángel, en contra esquina del Palacio de Hierro, frente a la Catedral que lleva su mismo nombre; la instalación de una capilla en el expo parque de Dinosaurios”, entre otros.

Algo debe hacer Gobernación para acabar con la impunidad en materia de laicidad. Lo digo porque, al paso que vamos, a cualquiera de nuestros flamantes diputados se le puede ocurrir un proyecto de ley para autorizar la instalación de imágenes religiosas en espacios públicos, como lo hizo el pasado mes de mayo un legislador de la República de Uruguay, en un lamentable ataque a la laicidad y al espacio público.

El proyecto de ley en cuestión es del diputado uruguayo Pablo Abdala, quien lo presentó luego de “la votación negativa de parte de la Junta Departamental de Montevideo a la instalación de un monumento a la Virgen María en la rambla del Buceo, impulsada por la Iglesia Católica” (Sociedad Uruguaya, 6 de junio de 2017).

Si no queremos que en México suceda algo similar, debemos comenzar a realizar acciones firmes, orientadas a proteger al Estado laico, cuyo desmantelamiento equivaldría a restablecer el Estado confesional y, con él, la indeseable intolerancia religiosa.

Publicado en la edición impresa de El Mexicano de Tijuana, el 22 de junio de 2017

http://ed.el-mexicano.com.mx/impreso/Tijuana/062217/22-06-2017_TIJ_13AA.pdf

jueves, 18 de mayo de 2017

LAICIDAD, EN ESTADO DE INDEFENSIÓN POR LA IMPUNIDAD

Por Armando Maya Castro
El gobernador Miguel Márquez Márquez, violentando las leyes que establecen el carácter laico del Estado mexicano y la separación de éste y las iglesias, consagró en ceremonia religiosa el estado de Guanajuato a la virgen María.

¿Se puede hablar de un Estado laico cuando las autoridades gobiernan con base en sus creencias religiosas, en lugar de privilegiar con sus acciones y decisiones gubernamentales los intereses del pueblo que los eligió?

La respuesta al anterior cuestionamiento es un NO rotundo, más allá de lo que en materia de separación del Estado y las iglesias establezca la Constitución General de la República y la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público. 

El verdadero Estado laico, que se caracteriza por ser independiente de cualquier confesión religiosa, es incapaz de otorgar privilegios a una religión en particular; tampoco los otorga a los ministros de culto al servicio de dicho credo. 

Esto último ocurre únicamente en un Estado confesional, cuya principal característica es la adopción oficial de una religión o la adhesión a ésta, ya sea a través de su Constitución, o bien, mediante los usos y costumbres, como ocurre en varios países de América Latina. 

Y menciono usos y costumbres porque las autoridades de México, con cinismo e impunidad, se han acostumbrado a incurrir en prácticas violatorias del Estado laico en los artículos 24, 40 y 130 constitucionales, así como de los artículos 1°, 3°, 25 y 29 de la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público, que es el ordenamiento jurídico reglamentario de las disposiciones constitucionales “en materia de asociaciones, agrupaciones religiosas, iglesias y culto público”. 

Y hablo de impunidad porque es la verdad. O dígame usted, ¿se impuso alguna sanción a los Duarte, ex gobernadores de triste memoria en Chihuahua y Veracruz, cuando pasando por encima de la Constitución que juraron cumplir y hacer cumplir consagraron sus estados al sagrado corazón de Jesús y a la virgen María? ¿Sancionó Gobernación a la alcaldesa Margarita Alicia Arellanes Cervantes cuando entregó simbólicamente a Jesucristo las llaves de la ciudad de Monterrey?  ¿Se aplicó el peso de la ley a los demás alcaldes del norte de México que hicieron exactamente lo mismo que hizo la ex alcaldesa regiomontana? 

¿Y qué se hizo a las autoridades eclesiásticas que presidieron los actos religiosos en que ocurrieron los desacatos a la ley ya referidos? Absolutamente nada, a pesar de que existen evidencias de que en todos y cada uno de estos casos se violentó flagrantemente el Estado laico, el cual parece no importarle a la mayoría de nuestros políticos. 

Los anteriores casos de impunidad en materia de laicidad me llevan a asegurar que la Secretaría de Gobernación no impondrá ningún tipo de sanción al gobernador Miguel Márquez Márquez, por haber violado la Constitución al consagrar su estado a la virgen María, esto durante los festejos de los cien años de las supuestas apariciones de la virgen de Fátima, un acto que fue presidido por el arzobispo leonés Alfonso Cortés Contreras. 

El mandatario guanajuatense, que califica su consagración no como un acto de violación al Estado laico, sino como “un acto de fe a su religión”, ha señalado que no tenía contemplada la consagración de Guanajuato, “pero decidió hacerlo a petición del Vicario de la Diócesis de León, el padre Juan Rodríguez Alba, actual párroco de San Pío X”, refiere una nota publicada este miércoles en el portal de Periódico AM. 

Espero estar equivocado y que Gobernación, la instancia encargada de “vigilar el cumplimiento de las disposiciones constitucionales y legales en materia de culto público, iglesias, agrupaciones y asociaciones religiosas”, decida sancionar en lo sucesivo a todos los actores políticos y religiosos que violenten el Estado laico. Estará de acuerdo conmigo en que únicamente la aplicación de la ley puede combatir ejemplarmente la impunidad, una impunidad que no le hace bien a México, sino sólo a los jerarcas de la religión numéricamente mayoritaria.

Twitter: @armayacastro

Publicado el 18 de mayo de 2017 en El Mexicano

martes, 16 de mayo de 2017

LOS MAESTROS Y SUS DIFICULTADES

Por Armando Maya Castro
El presidente Lázaro Cárdenas del Río impulsó la educación socialista en su administración, provocando de 1934 a 1938 un levantamiento armado protagonizado nuevamento por los cristeros, quienes persiguieron con reprobable violencia a los  y las maestras rurales que impartían en las aulas dicha educación

Ayer se celebró en México el Día del Maestro, establecido como tal mediante un decreto del presidente Venustiano Carranza Garza, publicado el 5 de diciembre de 1917 en el Diario Oficial de la Federación en los siguientes términos: 

“Venustiano Carranza, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, a sus habitantes, sabed: Que el Congreso de la Unión ha tenido a bien decretar lo siguiente: el Congreso de los Estados Unidos Mexicanos decreta: 

“Artículo 1o. Se declara Día del Maestro el 15 de mayo, debiendo suspenderse en ese día las labores escolares. 

“Artículo 2o. En todas las escuelas se organizarán ese mismo día, festividades culturales que pongan de relieve la importancia y nobleza del papel social del maestro" (Tinajero Portes, Luis. 1994. Días conmemorativos en la historia de México. México: Editorial Universitaria Potosina). 

En la celebración de ayer, el presidente Enrique Peña Nieto felicitó a través de Twitter a los maestros de México, para luego reconocer que su labor “es fundamental para el desarrollo y futuro de México”. Hizo lo propio el secretario de Educación Pública (SEP), Aurelio Nuño, quien publicó en su cuenta de Twitter: "Todo mi respeto y toda mi admiración a las maestras y los maestros de México”. 

Pero remontemos al primer festejo en acatamiento al decreto presidencial de 1917, el cual tuvo lugar en 1918, con el propósito de reconocer el compromiso y dedicación de las y los maestros en las aulas, así como su labor de formación cultural, que en algunos momentos de la historia de México ha sido minimizada e ignorada. 

De entonces a la fecha, el trabajo de los maestros ha sido reconocido por la mayoría de los mexicanos, aunque en algunos capítulos de la historia han atravesado por momentos complicados, siendo rechazados, incomprendidos y descalificados. Me referiré en primer lugar a las reacciones contra el decreto de "educación socialista", incorporado en 1934 al artículo tercero constitucional, "que se refería a que "la educación impartida por el estado debe ser socialista, debe excluir toda doctrina religiosa y combatir el fanatismo mediante la inculcación de un concepto racional y exacto del universo y de la vida social" (Franco, Jorge. 2015. Un instante en la eternidad: Un Punto en el Punto Azul. EE.UU. Palibrio).

Jorge Franco señala que cuando el gobierno trató de implantar dicha educación, en 1934, “muchos cristeros volvieron a levantarse en armas”, en lo que algunos autores han denominado como segunda cristiada o continuación del conflicto posrevolucionario acontecido entre los años 1926 y 1929. El autor antes mencionado, tras señalar que "desde 1931 se habían creado unas ‘legiones’ defensoras de la religión en Jalisco y Michoacán con unos 20,000 militantes", se refiere a las vejaciones que el personal docente sufrió en ese tiempo en algunas zonas rurales de México: "Las principales víctimas fueron los maestros rurales que no aceptaban dejar sus escuelas y comunidades. Durante el periodo del gobierno de Lázaro Cárdenas (1934-1940) trecientos maestros fueron asesinados y colgados, otros desorejados y torturados. También hubo linchamiento de, al menos, 42 maestros en el estado de Michoacán, lugar de origen de Cárdenas".

El escritor Edgar González Ruiz escribió el 9 de mayo de 2010 en Contralínea: “El 15 de mayo de 1935, el presidente Lázaro Cárdenas presidió una ceremonia en honor de los educadores asesinados o desorejados por los cristeros, y dispuso que cada año, en esa fiesta cívica, se leyeran los nombres de 10 de esos mártires de la educación”. Más adelante, el escritor en referencia señala que con el paso del tiempo “se ha ido perdiendo la memoria de los maestros sacrificados, mientras que los herederos ideológicos de los cristeros han llegado al poder y con los recursos del erario promueven el culto a los fanáticos de hace varias décadas”.

Es justo señalar que los problemas y sufrimiento de los maestros de México no ha sido ocasionado únicamente por su compromiso y defensa de la educación laica. La historia de México en las últimas décadas está plagada de actos de represión en contra de la clase magisterial, sobre todo cuando ésta ha tomado las calles para exigir, en términos poco ortodoxos, mejoras salariales y la abrogación de la llamada reforma educativa. 

Las cosas han sido difíciles para los maestros de México en los últimos tres sexenios, pero también lo fueron en los tiempos de los priistas Adolfo Ruiz Cortines, Adolfo López Mateos y Luis Echeverría, tanto así que CEMOS llegó a señalar que la represión fue “una de las más grandes vergüenzas” en dichas administraciones.


sábado, 6 de mayo de 2017

RECONOCIMIENTO AL APÓSTOL DE JESUCRISTO

Por Armando Maya Castro


Actualmente, diversos líderes en varias partes del mundo experimentan el descrédito y el rechazo de un importante número de sus gobernados. Este problema, según especialistas de la temática religiosa, no es exclusivo de los liderazgos políticos, sino también de varios líderes religiosos, algunos de los cuales se han visto obligados a renunciar a sus cargos, en tanto que otros, debido a los cuestionamientos que genera su quehacer religioso, defienden a capa y espada las reformas que impulsan con el propósito de cambiar las estructuras de las instituciones que dirigen.

Mientras esto les ocurre a algunos líderes religiosos de la época actual, que no encuentran la manera de detener las deserciones masivas de sus iglesias, ni cómo frenar el descenso en el número de vocaciones, el liderazgo del Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García sigue firme e inconmovible, contemplando el cumplimiento fiel de la promesa divina: “Si hoy ves grande a este pueblo, yo lo voy a multiplicar mucho más”. 

A semejanza del profeta Moisés, que sacó a los hijos de Israel de la servidumbre de Egipto para conducirlos a la tierra prometida, el presidente internacional de la Iglesia La Luz del Mundo ha liberado a través del Evangelio a decenas de miles de mujeres y hombres de la degradante esclavitud del pecado, poniendo al alcance de todos ellos el privilegio de ser hechos hijos de Dios. 

Aparte de sus acciones de liberación en favor de las almas, el Apóstol Naasón Joaquín ha realizado una importantísima labor de formación moral, forjando mediante la doctrina apostólica a hombres y mujeres de valores, útiles al servicio de Dios, de la patria y de la humanidad. 

Su mensaje y ejemplo de vida han logrado alejar de los vicios que degradan la dignidad humana a un sinnúmero de seres humanos, transformando en personas pacíficas y de bien a hombres y mujeres que, en su pasado sin Dios y sin esperanza, representaban un problema para las autoridades y para su entorno familiar y social. 

Hoy, gracias a la paz, honestidad, amor, respeto, fraternidad y demás valores que inculca en los corazones el Evangelio que Dios ha revelado a su Apóstol, estas personas se conducen con verticalidad y respeto a las instituciones, leyes y autoridades que nos gobiernan, siendo ejemplos a propios y extraños. 

El ámbito educativo es otra de las áreas donde su liderazgo ha trascendido por la creación de centros de educación básica, media superior y superior, así como por el impulso a la superación académica y empresarial de los miembros de la comunidad en México y el mundo.  

Su labor social comprende también la creación de fundaciones, hospitales, clínicas y sanatorios sin fines de lucro en diversas metrópolis de México y el mundo, buscando proporcionar ayuda humanitaria y atender médicamente a las personas y familias de escasos recursos.

Esta extraordinaria labor ha sido reconocida por diversos gobiernos, organismos e instituciones académicas de México y diversos países del mundo, como podrá ser presenciado en la galería de reconocimientos otorgados al Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García, la cual se exhibe del 5 al 8 de mayo bajo el título "Excelencia de Obras: una labor que trasciende", abierta al público en el Huerto Getsemaní, situado en la Glorieta Central de la colonia Hermosa Provincia de esta ciudad de Guadalajara.

El mayor reconocimiento a su vida y obra es el que en todo momento le otorga el Dios que lo eligió con Elección santa, así como el pleno reconocimiento del pueblo que Dios le ha dado, quien ha visto de cerca su esfuerzo desinteresado y su constante dedicación a su bienestar espiritual, material y social; un pueblo que este domingo 7 de mayo se regocijará en su nacimiento y agradecerá al Altísimo tan feliz acontecimiento. ¡Felicidades! 

Twitter: @armayacastro

sábado, 8 de abril de 2017

DÍA INTERNACIONAL DE REFLEXIÓN SOBRE EL GENOCIDIO COMETIDO EN RWANDA

Por Armando Maya Castro

Ayer viernes fue un día reflexivo para Rwanda y todos los países, personas y grupos humanos interesados en evitar la repetición de genocidios como el que tuvo lugar hace veintitrés años en ese pequeño país de África Central.   

La resolución A/RES/58/234, aprobada por la Asamblea General el 23 de diciembre de 2003, declara el 7 de abril de 2004 Día Internacional de Reflexión sobre el genocidio cometido en Rwanda. 

A través de la citada resolución, la Asamblea General, “guiada por la Carta de las Naciones Unidas y la Declaración Universal de Derechos Humanos”, hace un llamado a la comunidad internacional, y “alienta a todos los Estados Miembros, las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales competentes, así como a las organizaciones de la sociedad civil, a que observen el Día Internacional con actos y actividades especiales en memoria de las víctimas del genocidio cometido en Rwanda”. 

Asimismo, “hace un llamamiento a todos los Estados para que actúen de conformidad con la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, a fin de que no vuelvan a repetirse acontecimientos como los ocurridos en Rwanda en 1994”. 

Este 7 de abril, durante la ceremonia de tributo a las víctimas del genocidio ruandés, el secretario general de la ONU, António Manuel de Oliveira Guterres, señaló que el mejor homenaje a las víctimas “es garantizar que crímenes tan monstruosos no vuelvan a ocurrir jamás”. En su mensaje señaló también que “prevenir los genocidios constituye una responsabilidad compartida y un deber central de la organización”. 

Es triste señalar que los esfuerzos orientados a hacer justicia a las víctimas del genocidio no han sido totalmente satisfactorios. Sin embargo, es obligado reconocer que se han logrado varias cosas, entre ellas el encarcelamiento de varios genocidas, aunque no de todos. Lo digo teniendo como base una nota de El País de España, publicada el pasado 6 de abril, la cual señala que "varias decenas de los ‘principales genocidas’ ruandeses viven en Europa, en particular en Francia, a menudo con total impunidad y sin ser molestados por la justicia".

Otro logro es que el papa Francisco haya admitido, finalmente, "los pecados y faltas de la iglesia y de sus miembros, entre ellos sacerdotes, religiosos y religiosas, que cedieron al odio y a la violencia, traicionando su misión evangélica", esto durante el genocidio que dejó en la República de Ruanda más de 800 mil muertos. 

Concluyo mi columna señalando que el “mea culpa” papal, así como la súplica de perdón de los obispos ruandeses, en noviembre de 2016, no puede considerarse un acto de justicia, menos si se sabe que varios clérigos presuntamente genocidas están en completa libertad, mientras que otros fueron defendidos en su momento por el papa Juan Pablo II, quien al ponerse del lado de los incriminados, dio la espalda a las víctimas del genocidio ruandés. 

Twitter: @armayacastro


Publicado en El Occidental


jueves, 6 de abril de 2017

A 91 AÑOS DEL INICIO DE LA RESTAURACIÓN

Por Armando Maya Castro
El Apóstol de Jesucristo cumple las actividades correspondientes a la décima etapa de su Gira Apostólica Universal (Foto: Berea Internacional).

El pasado 8 de diciembre se cumplieron dos años del llamamiento del Maestro Naasón Joaquín García al Apostolado, un ministerio que recibió no de hombres ni por hombre, sino por Jesucristo y por Dios el Padre, quien lo apartó para el Evangelio desde antes de la fundación del mundo.

Ese inolvidable día, Dios hizo a su Ungido una promesa de crecimiento sin parangón en la historia de La Luz del Mundo, una Iglesia que, en su gloriosa etapa de restauración, cumple este 6 de abril 91 años de presencia activa sobre la faz de la tierra, con un crecimiento espiritual, material y social que goza del reconocimiento de propios y extraños, lo mismo dentro que fuera del país.

Los artífices principales del progreso que la Iglesia de Cristo ha experimentado en estos 91 años son los apóstoles Aarón, Samuel y Naasón Joaquín, hombres a los que Dios eligió para el Apostolado desde antes de la existencia del tiempo, el espacio y la materia. 

Los éxitos y conquistas sin precedente en los últimos dos años de la Iglesia en su etapa de restauración, son resultado no sólo de la promesa divina, sino de la forma en que el Ungido de Dios ha interpretado las palabras que Dios le expresara en su llamamiento: “Naasón, ¡tú estarás al frente de este grande pueblo, y si hoy lo ves grande, yo lo voy a multiplicar aún mucho más!”. 

El Apóstol Naasón Joaquín sabe perfectamente bien que la promesa divina es digna de total confianza, por la fidelidad que caracteriza al que prometió. Sin embargo él, en vez de cruzarse de brazos a esperar que la promesa de Dios se cumpla por sí sola, se dedica de tiempo completo a la predicación del Evangelio, buscando en todas partes las almas que han sido predestinadas por Dios para salvación y vida eterna. 

Su forma de celebrar acontecimientos como el llamamiento del hermano Aarón Joaquín González al Apostolado, que tuvo lugar el 6 de abril de 1926 en la ciudad de Monterrey, Nuevo León, no es con nostalgia ni con la recurrencia al pasado, sino con trabajo, acción y predicación, dando a conocer a las almas sin Dios y sin esperanza el mensaje de la salvación espiritual, confirmando la fe de los creyentes y brindando consuelo a los afligidos por diversas pruebas.

Esto es lo que hace justamente el Siervo de Dios en la décima etapa de su gira apostólica universal, jornada de trabajo que comprende la visita apostólica a varias iglesias del Bajío Mexicano, una región que, como las demás regiones del país, ha experimentado un importante crecimiento espiritual en la presente administración apostólica.  

La grandeza de espíritu de los tres apóstoles de la Restauración, sus  incuestionable virtudes y el admirable trabajo que cada uno de ellos llevó a cabo en su tiempo, han logrado que esta comunidad tenga presencia y raigambre en 55 países de África, América, Asia, Europa y Oceanía, continentes donde la Iglesia La Luz del Mundo es conocida y reconocida, no sólo por lo que ha predicado en estos 91 años, sino también por lo que ha hecho en estas nueve décadas.

Twitter: @armayacastro